viernes 9 de septiembre de 2011

La Memoria y la Reencarnación en los Déjà vu


Después de algún tiempo de ausencia en el blog (más no en pensamiento ni acción) vuelvo a publicar algo para ti, en esta ocasión, un extracto del libro Isis sin Velo vol. 1 de Madame Blavatsky, libro que leímos en la logia Morya y que nos tomó casi dos años discutir. Ahora, releyendo, me pareció interesante el tema: ¿Quién no ha experimentado un Déja vu? Sensación que tenemos al recordar algo que aún no hemos vivido, un "esto ya lo viví" "siento que ya te conocí" "yo ya estuve aquí". A pesar de que podría argüirse a favor de la teoría de la Reencarnación, HPB nos explica desde el punto de vista del ocultismo el fénomeno, que se debe en gran parte a las travesuras de nuestro cuerpo astral durante el sueño. Leamos pues:


La memoria, cuya naturaleza funcional es desesperación del materialista, enigma para el psicólogo y esfinge para el científico, es para el estudiante de filosofía antigua la potencia compartida con muchos animales inferiores, mediante la cual, inconscientemente, ve en su interior iluminadas por la luz astral las imágenes de pasados pensamientos, actos y sensaciones. El estudiante de ocultismo no ve en los ganglios cerebrales “micrógrafos de lo vivo y de lo muerto, de lugares en que hemos estado y de sucesos en que hemos intervenido”, sino que acude al vasto receptáculo donde por toda la eternidad se almacenan las vibraciones del cosmos y los anales de las vidas humanas.
         La ráfaga de memoria que según tradición representa a los náufragos las escenas de su vida pasadda, como el fulgor del relámpago descubre momentáneamente el paisaje a los ojos del viajero, no es más que la súbita ojeada que el alma, en lucha con el peligro, da a las silenciosas galerías en que está pintada su historia con impalidecibles colores.
            Por la misma causa suelen sernos familiares ciertos parajes y comarcas en que hasta entonces no habíamos estado y recordar conversaciones que por vez primera oímos o escenas acabadas de ocurrir, según de ello hay noventa por ciento de testimonios. Los que creen en la reencarnación aducen estos hechos como otras tantas pruebas de anteriores existencias, cuya memoria se aviva repentinamente en semejantes circunstancias. Sin embargo, los filósofos de la antigüedad y de la Edad Media opinaban que si bien este fenómeno psicológico es uno de los más valiosos argumentos a favor de la inmortalidad y preexistencia del alma, no lo es en pro de la reencarnación, por cuanto la memoria anímica es distinta de la cerebral. Como elegantemente dice Eliphas Levi: “la naturaleza cierra las puertas después de pasar una cosa e impele la vida hacia delante”, en más perfeccionadas formas. La crisálida se metamorfosea en mariposa, pero jamás vuelve a ser oruga. En el silencio de la noche, cuando el sueño embarga los corporales sentidos y reposa nuestro cuerpo físico, “queda libre el astral, según dice Paracelso, y deslizándose de su terrena cárcel, se encamina hacia sus progenitores y platica con las estrellas”. Los sueños, presentimientos, pronósticos, presagios y vaticinios son las impresiones del cuerpo astral en el cerebro físico, que las recibe más o menos profundamente, según la intensidad del riego sanguíneo durante el sueño. Cuanto más débil esté el cuerpo físico, más vívida será la memoria anímica y de mayor libertad gozará el espíritu. 






Cuando después de profundo y reposado sueño sin ensueños se restituye el hombre al estado de vigilia, no conserva recuerdo alguno de su existencia nocturna y, sin embargo, en su cerebro están grabadas, aunque latentes bajo la presión de la materia, las escenas y paisajes que vio durante su peregrinación en el cuerpo astral. Estas latentes imágenes pueden revelarse por los relámpagos de anímica memoria que establecen momentáneos intercambios de energía entre el universo vivible y el invisible, es decir, entre los ganglios micrográficos cerebrales y las películas escenográficas de la luz astral. Por lo tanto, un hombre que nunca haya estado personalmente en un paraje ni visto a determinada persona, puede asegurar que ha estado y la ha visto, porque adquirió el conocimiento mientras actuaba en “espíritu”. Los fisiólogos sólo pueden objetar a esto diciendo que en el sueño natural y profundo está la voluntad inerte y es incapaz de actuar, tanto más cuanto no creen en el cuerpo astral y el alma les parece poco menos que un mito poético. Blumenbach afirma que durante el sueño queda en suspenso toda comunicación entre cuerpo y mente; pero Richardson, de la Sociedad Real de Londres, redarguye acertadametne al fisiólogo alemán, diciéndole que se ha excedido en sus afirmaciones, pues no se conocen todavía a punto fijo las relaciones entre cuerpo y mente. Añadamos a esta opinión la del fisiólogo francés Fournié y la del eminente médico inglés Allchin, quien confiesa con entera franqueza que no hay profesión científica de tan insegura base como la medicina, y veremos que no sin justicia deben oponerse las ideas de los sabios antiguos frente a las de la ciencia moderna.




miércoles 23 de marzo de 2011

Aviso importante

Los horarios y teléfonos de la Sociedad Teosófica en México son:

Tel: 5546-6545 de lunes a viernes de 18:00 a 21:00 horas
5119-2820 de10:00 a 18:00 horas de lunes a viernes.
Y está ubicada en Ignacio Mariscal 126 col. Tabacalera, entre el metro Revolución y el monumento a la Revolución, su ubicación en Google Maps es ésta: http://goo.gl/maps/DfMb

miércoles 23 de febrero de 2011

Los ritos paganos y el paganismo

¿Qué nos dice el Glosario Teosófico de Madame Blavatsky sobre el término Pagano?
Pagano  (Del latín paganus).-  Al principio, no tenía esta palabra ningun mal significado; equivalía simplemente a habitante del campo o de los bosques, o sea aquel que vive a gran distancia de los templos de la ciudad y desconoce, por lo tanto, la religión del Estado y sus ritos.  A palabra “gentil” (heathen, en inglés) tiene un significado parecido, y designa al que vive en los matorrales (heaths, en inglés) y en el campo.  Pero en la actualidad, ambos términos vienen a significar idólatras(G.T. H.P.B.)

¿Y de los dioses paganos?
Dioses paganos.-  Este término se ha interpretado erróneamente en el sentido de ídolos.  La idea filosófica relacionada con tales dioses no fue nunca de algo objetivo o antropomórfico, sino que en cada caso se trataba de una potencia abstracta, una virtud o una cualidad de la Naturaleza.  Dioses hay que son divinos Espíritus planetarios (Dhyan Chohans) o Devas, entre los cuales figuran también nuestros Egos.  A excepción de esto, y especialmente siempre que están representados por un ídolo o en una forma antropomórfica, tales dioses, en los panteones indo, egipcio o caldeo, representan simbólicamente Potencias espirituales y sin forma pertenecientes al “Kosmos invisible”.  [“Es incontestable –dice el abate Martigny en su Dictionn. Des Antiquités Chrétiennes –que en los tres primeros siglos del Cristianismo se encuentran con bastante frecuencia en las pinturas, tumbas y sarcófagos genios, centauros, cariátides, telamones, ninfas, náyades y otros asuntos de las “fábulas de la teología pagana”.  –Véase: Dioses inferiores.]  (G.T. H.P.B.)




Nos lleva irremediablemente a las sectas, de las cuales, el propio Jesucristo formó parte en una de ellas:

LA  SECTA  NAZARENA

La secta nazarena existía ya unos ciento cincuenta años antes de J. C., y sus prosélitos habitaban a orillas del Jordán y en la ribera oriental del mar Muerto, según Plinio y Josefo.
Dice Munk que galileo es casi equivalente a nazareno, y que los naturales de dicha comarca de Judea mantenían muy íntimo trato con los gentiles, hasta el punto de que la plebe se había asimilado algunos ritos y ceremonias religiosas del paganismo, por lo que los judíos ortodoxos miraban despectivamente a los galileos.
Añade Munk que “los nazarenos formaban ya comunidad regular antes de la promulgación de las leyes de Musah”; y así lo demuestra el pasaje del Libro de los Números que minuciosamente describe esta secta, hasta el punto de que en las órdenes dadas por el Señor a Moisés se reconocen sin dificultad los ritos, ceremonias y reglas de los sacerdotes de Adonis, pues como estos se obligaban los esenios a la pureza y abstinencia y se dejaban crecer el cabello. Del profeta Elías, también nazareno, dicen las Escrituras que era “hombre peludo, que lleva ceñido a sus lomos un cinto de cuero”.
Los autores antiguos aplicaron las denominaciones nazar y nazareth indistintamente a los adeptos indios y paganos. De seguro nos concitaríamos las iras clericales con sólo apuntar la idea, muy verosímil por otra parte, de que los nazarenos de Judea y sobre todo los “profetas del Señor”, estaban iniciados en los Misterios paganos y pertenecían en su mayor parte a una misma confraternidad internacional de adeptos. Recordemos a este propósito que según refieren Amiano Marcelino y otros historiadores, al penetrar Darío Hystaspes en la Bactriana (India septentrional), aprendió de los brahmanes la ciencia astrológica y cosmológica con ritos de purísima significación que comunicó a los magos. En cambio, también dice la historia que Darío acabó con los magos y restableció el culto de Ormuzd y la religión pura de Zoroastro, lo cual parece oponerse al epitafio puesto en la tumba de Darío diciendo que fue hierofante o maestro de magia. El error histórico resulta evidente, de modo que en esta confusión de nombres, el Zoroastro instructor de Pitágoras no pudo ser el fundador de la religión parsi ni el reformador Zarathustra ni el profeta de la corte de Vistaspa ni tampoco el que sobrepuso la autoridad de los magos a la de los mismos reyes. En el Avesta, que es el más antiguo texto sagrado parsi, no se descubre ni el más ligero indicio de que el reformador hubiese tenido relación alguna con los países que posteriormente adoptaron el culto mazdeísta, pues ni siquiera menciona a los iranios, medos, asirios y persas. Por lo tanto, es muy natural que el nombre de Zoroastro no fuese propio de una sola personalidad, sino común a todos los jerarcas de la religión mazdeísta.(Isis sin velo, tomo 3, HPB).
Quítemosle pues el aroma de malo, prohibido, satanismo y perdición a los ritos paganos, pues son origen de las grandes religiones monoteístas, y no se originan en otro lado sino en la misma naturaleza. Las fuerzas de la naturaleza son a las que debemos rendir culto y trabajar con ellas, a ellas nos debemos.

viernes 14 de enero de 2011

El Zodíaco




Zodíaco (Griego).- De la voz zodion, diminutivo de zoon, animal. Esta palabra es empleada con una significación dual; puede referirse al Zodíaco fijo e intelectual, o al Zodíaco movible y natural. “En astronomía –dice Science- es un cinturón imaginario en el cielo, 16 o 18 grados de ancho, por el medio del cual pasa la vía del sol (la eclíptica)”. Contiene las doce constelaciones que constituyen los doce signos del Zodíaco, y de las cuales reciben su nombre. Como la naturaleza de la luz zodiacal –aquella figura triangular prolongada y luminosa, que estando situada casi en la eclíptica, con su base en el horizonte y su vértice a mayores y menores alturas, sólo puede verse durante los crepúsculos matutino y vespertino- es enteramente desconocida para la ciencia, el origen y la verdadera significación y el sentido oculto del Zodíaco fueron y todavía son un misterio, para todos excepto para los Iniciados. Estos últimos han guardado bien sus secretos. Entre el caldeo contemplador de los astros y el moderno astrólogo media aun hoy día un ancho abismo; y ellos andan errantes, segun las palabras de Albumazar, “entre los polos, y los ejes celestes, entre excéntricas, centros, concéntricas, círculos y epiciclos”, con vana pretensión a algo más que la profana habilidad humana. Con todo, algunos de los astrólogos, desde Tycho Brahe y Kepler, de astrológica memoria, hasta los modernos Zadkiels y Raphaels, han intentado hacer una ciencia maravillosa de tan escasos materiales ocultos como tenían a la mano desde Ptolomeo en adelante. (Véase: Astrología). Volviendo al Zodíaco astrológico propiamente dicho, sin embargo, es un círculo imaginario que pasa alrededor de la tierra en el plano del ecuador, llamándose su primer punto Aries 0 grados. Está dividido en doce partes iguales denominadas “Signos del Zodíaco”, conteniendo cada una 30 grados de espacio, y en él está medida la verdadera ascención de los cuerpos celestes. Zodíaco móvil o natural es una serie de constelaciones que forman un cinturón de 47 grados de ancho, situado al norte y al sur del plano de la eclíptica. La precesión de los equinoccios es causada por el “movimiento” del sol a través del espacio, lo cual hace que las constelaciones parezcan moverse hacia adelante contra el orden de los signos a razón de 50 y 1/3 segundos por año. Un simple cálculo demostrará que a dicha razón la constelación de Tauro (Aleph en hebreo) se hallaba en el primeri signo del Zodíaco al principio del Kali Yuga, y por consiguiente el punto equinoccial caía allí. En este tiempo también Leo estaba en el solsticio de verano, Scorpio en el equinoccio de otoño y Acuario en el solsticio de invierno, y estos hechos forman la clave astronómica de la mitad de los misterios religiosos del mundo, incluso el esquema cristiano. El Zodíaco fue conocido en la India y el Egipto durante incalculables edades, y el conocimiento de los sabios (magos) de estos países, con respecto a la influencia oculta de las estrellas y de los cuerpos celestes sobre nuestra tierra, fue mucho mayor de lo que la astronomía profana puede jamás esperar alcanzar. Si, aun hoy día, en que la mayor parte de los secretos de los Asuramayas y de los Zoroastros se han perdido, está aun ampliamente demostrado que los horóscopos y la astrología judiciaria están muy lejos de estar basados en la ficción, y si hombre tales como Kepler y hasta sir Isaac Newton creían que los astros y las constelaciones influían en el destino de nuestro globo y sus humanidades, no se requiere de gran esfuerzo de fe para creer que unos hombres que estaban iniciados en los misterios de la Naturaleza, lo mismo que en astronomía y astrología, supiesen de una manera precisa de qué modo las naciones y la humanidad, las razas todas, lo mismo que los individuos, pudiesen ser afectados por los llamados “signos del Zodíaco”. [He aquí los nombres sánscritos que dieron los antiguos escritores indos a los doce signos del Zodíaco: 1) Mecha (Aries); 2) Richabha (Tauro); 3) Mithuna (Géminis); 4) Karkâtaka (Cáncer); 5) Simha (Leo); 6) Kanyâ (Virgo); 7) Tulâ (Libra); 8) Vrischika (Escorpio); 9) Dhanus (Sagitario); 10) Makara (Capricornio); 11) Kumbha (Acuario); y 12) Mîna (Piscis). –Véase el interesante artículo de T. Subba Row titulado Los doce signos del Zodíaco, que apareció en la selecta colección de Five Years of Theosophy.] (G.T. H.P.B.)

domingo 3 de octubre de 2010

¿A dónde va la memoria cuándo llega la muerte?

Independientemente de cuál sea tu religión, todos tenemos un poco de incertidumbre sobre nuestro paradero al final de nuestros días. El ideal teosófico nos enseña que no somos el cuerpo, el cuerpo es apenas un vehículo (a veces hermoso, a veces descuidado) pero a final de cuentas un vehículo en el cual aprendemos los vericuetos y conscupiscencias de la vida terrenal. El verdadero Yo es inmortal, es espiritual,  es elevada cosa. 
Y si bien acordamos en este punto, podremos preguntarnos: ¿A quién pertenece la memoria? ¿Al cuerpo? ¿Al espíritu? ¿Es la memoria una serie de neuro-transmisores y sustancias químicas alojadas en las redes neuronales?  o es la memoria un registro astral, casi mágico, envolvente y sutil.


Una observación sobre la memoria: 


Ningún evento, ninguna manifestación, a pesar de lo rápido o lento que sea, jamás puede borrarse del archivo Skándico de la vida de un ser humano. No existe la más diminuta sensación, la acción más superficial, el impulso, el pensamiento y la impresión que pueda desaparecer del Universo o en éste. Podemos pensar que nuestra memoria no la ha grabado y nuestra conciencia no la ha percibido, sin embargo se inscribirá en las tablillas de la luz astral. La memoria personal es una ficción del fisiólogo. En nuestro cerebro hay células que reciben y transmiten sensaciones e impresiones y, una vez llevado a cabo tal proceso, su misión ha sido realizada. Estas células del presunto "órgano de la memoria", son los receptores y los transmisores de todas las imágenes e impresiones del pasado, pero no son sus conservadores. Bajo varias condiciones y estímulos pueden recibir de nuevo e instantáneamente, el reflejo de estas imágenes astrales, que llamamos memoria, recuerdo y remembranza, sin embargo no pueden preservarlas.


Cuando decimos que uno ha perdido su memoria o que ésta se ha debilitado, es simplemente una manera de hablar. Sólo nuestras células de la memoria están sujetas a la debilidad o a la destrucción. El vidrio de la ventana nos permite ver el sol, la luna, las estrellas y todos los objetos externos claramente, pero si lo rajamos, todas las imágenes serán distorsionadas. Si lo rompemos, sustituyéndolo con una tabla de madera o si bajamos las cortinas, las imágenes permanecerán fuera del alcance de nuestra vista. Pero, ¿podríamos decir, que todas las imágenes: el sol, la luna y las estrellas han desaparecido a causa de esto cuando, al reparar la ventana con un nuevo vidrio, serán reflejadas nuevamente en el cuarto? Existen casos de demencia que han durado por meses y años y se enumeran también ejemplos de largos días de fiebre durante los cuales todo lo que se hizo y se dijo fue inconscientemente. Sin embargo, cuando el paciente se recupera, ocasionalmente recuerda sus palabras y sus acciones completas. El pensamiento inconsciente es un fenómeno, en este plano, que envuelve sólo a la mente personal.
Pero la Memoria Universal conserva todo movimiento, la ola y el sentimiento más diminuto que ondula la superficie de la naturaleza diferenciada del ser humano o del Universo.(1)




Siendo así, parece que la memoria no se encuentra dentro del cerebro, ni circunscripta a la materia perenne, sino que está en los registros akashicos del mundo, esperando pacientemente a que la develemos, usemos o traigamos de nueva cuenta a nuestra mente. ¿Y el cuerpo entonces qué papel juega? 

Un diálogo dilucidador entre el señor X y la señora M:

X. Sin embargo, ¿si después de la destrucción del cuerpo, mi Ego puede sumergirse en un estado de completa inconsciencia, dónde está el castigo para los pecados de mi vida pasada?

M. Según la enseñanza de nuestra filosofía, el castigo Kármico alcanza al Ego sólo en la próxima encarnación.
Después de la muerte recibe únicamente la recompensa por los sufrimientos inmerecidos, experimentados durante la existencia que ha llegado al término. Entonces, aun en el caso del materialista, el castigo después de la muerte, consiste en la ausencia de cualquier recompensa y la completa pérdida de la dicha consciente y del reposo. Karma es el hijo del Ego terrenal, el fruto de las acciones del árbol, que es la personalidad objetiva visible a todos y el fruto de todos los pensamientos y los motivos del "Yo" espiritual. Sin embargo, Karma es también la madre tierna que sana las heridas que infligió en la vida previa, antes de empezar a torturar este Ego con otras. Si se puede decir que en la vida de un mortal no hay sufrimiento mental o físico que no sea el fruto y la consecuencia de algún pecado en esta existencia o en la anterior, se puede también decir que, como él no retiene el más mínimo recuerdo de esto en la vida presente y advierte que el castigo impartido es inmerecido, creyendo sinceramente que sufre por algo que no cometió, esto es suficiente para que se otorgue al alma humana el consuelo, el reposo y la dicha más completos en su existencia ultraterrena.
Para nuestro yo espiritual, la muerte llega siempre como una liberadora y una amiga. En el caso de un materialista que, no obstante su materialismo, no era un hombre malo, el intervalo entre las dos vidas será como el sueño ininterrumpido y plácido de un niño, ya sea sin ensueños o con imágenes acerca de las cuales no tendrá ninguna percepción definida. Para el creyente será un sueño tan vívido como la existencia, lleno de dicha y visiones realísticas. En el caso del ser malo y cruel, ya sea materialista o no, volverá a renacer inmediatamente, sufriendo su infierno en la tierra. La entrada en Avitchi es algo excepcional y raro.






X. Según recuerdo, en algunos Upanishads las encarnaciones periódicas de Sutratma son análogas a la vida de un mortal que oscila, periódicamente, entre el sueño y la vigilia. Esto no me parece muy claro y le voy a decir por qué. Para el ser humano que despierta, empieza otro día, sin embargo él es el mismo, en alma y cuerpo, que el de ayer; mientras en cada nueva encarnación se verifica un cambio integral, no sólo en su 
estuche externo, el sexo y la personalidad, sino también en sus capacidades mentales y psíquicas. Por lo tanto, la analogía no me parece ser muy correcta. El ser que despierta en la mañana recuerda muy claramente lo que hizo el día antes, anteayer, el 
mes pasado y el año anterior. Pero nadie, entre nosotros, recuerda una vida previa o algún hecho o evento pertinente a ella. Por la mañana puedo olvidarme lo que soñé durante la noche, sin embargo sé que he dormido y tengo la seguridad que estaba viva durante el sueño, más ¿qué recuerdo tengo de mis encarnaciones pasadas? ¿Cómo reconcilia, usted, esto?




M. A pesar de todo, algunas personas recuerdan sus encarnaciones previas. Los Arhats lo llaman Samma-Sambuddha o el conocimiento de la serie completa de las propias encarnaciones anteriores.


X. ¿Pero nosotros, los mortales comunes, que no hemos alcanzado Samma-Sambuddha, cómo podemos realizar esta analogía?

M. Mediante el estudio y tratando de comprender más correctamente las características de los tres estados de sueño. El sueño es una ley general e inmutable para el ser humano y los animales, sin embargo, existen diferentes clases de sueño y aun más distintos ensueños y visiones.(2)

El diálogo continúa (quien lo deseé completo puede solicitármelo a ivan@sociedadteosofica.mx) y lo verdaderamente importante es entender que venimos al mundo a aprender dentro de un cuerpo, pero siempre con nuestra parte inmortal, sin despreciar nuestro hermoso templo obra de la ingeniería de la mente superior. Si has llegado hasta acá, no te sientas sólo, te dejo con éste alentador párrafo, con el que caminaremos juntos en este camino sin tiempo:




Millares de hombres y mujeres que no pertenecen a ninguna iglesia, secta y sociedad, los cuales no son teósofos ni espiritistas, son virtualmente miembros de la Hermandad Silente, cuyos componentes a menudo no se conocen; ya que viven en naciones diferentes. Sin embargo, cada uno lleva entre sus cejas la marca del misterioso sello Kármico, convirtiéndole en un miembro de la Hermandad de los Electos del Pensamiento. No habiendo logrado satisfacer sus aspiraciones en las respectivas fes ortodoxas, se han separado de las iglesias en su alma si no en su cuerpo, dedicando el resto de sus vidas al culto de ideales más elevados y más puros que cualquier especulación intelectual pueda ofrecerles. Aunque son una pequeña minoría que uno infrecuentemente encuentra, su nombre es legión, si sólo eligiesen presentarse abiertamente. 



Estos hombres y mujeres dedicados, prefieren seguir a solas y sin ayuda, los vericuetos estrechos y espinosos que se extienden delante de aquél que no reconoce las autoridades, ni se postra frente a la hipocresía. Los impulsa la influencia de esa misma búsqueda ardiente por la "vida en el espíritu y en la verdad", que insta a todo teósofo serio durante años de denigración moral y ostracismo público. Les mueve el idéntico descontento con los principios de la pura convencionalidad social moderna y el desdén hacia el pensamiento de moda aun triunfante.(3)

(1).Diálogos sobre los misterios de los estados después de la muerte. Publicado en Lucifer en 1889 por H.P.Blavatsky.
(2) Op.cit.
(3) El ciclo se mueve. Publicado en Lucifer en 1890 por H.P.Blavatsky

jueves 8 de julio de 2010

Sí se puede viajar en el tiempo


En la sesión de hoy de la Logia Morya, discurrimos en el intrigante tema del viaje en el tiempo.
Saqué a colación la intrigante nota del tipo que encontraron en el acelerador de partículas del CERN en Francia, un tipo que detuvieron porqué andaba "husmeando" y él alegaba que venía del futuro a impedir que se llevara a cabo tal experimento (aca la nota del supuesto viajero del tiempo).
Sea cierto o no, los viajes en el tiempo siempre nos han apasionado, tanto que hace poco se circuló por las redes sociales que el 5 de julio de 2010 era la fecha en que el protagonista de la ya clásica cinta "Volver al futuro" viajaría hacia el futuro (aca la nota de volver al futuro) pero se descubrió que fue un simple Photoshop.
Volviendo a la sesión de hoy en la Logia, alegaba yo con encono y aires de pseudo viajero mental, que el viaje en el tiempo es prácticamente imposible desde un punto de vista físico, pues enuncié aquella un tanto famosa "paradoja del abuelo", aquella en la que en un supuesto viaje al pasado, si supuestamente mataras a tu abuelo, se supondría del verbo suponer que tú morirías también en ese instante, cosa que sería harto paradójica (aca para saber más de la paradoja del abuelo).
Sin embargo, mi querida Leonor me ha dado una explicación excelsa y ha anulado toda duda de los viajes en el tiempo. Resulta ser que si podemos viajar en el tiempo, pero no con el mismo cuerpo, porque la clave de todo está en comprender que nosotros no somos el cuerpo, sino que en realidad somos la esencia, la triada superior, el alma-mente inmortal, y que a lo largo de muchas épocas hemos existido, pero con diferente cáscara, con diferente cuerpo. Por tanto, si viajo al pasado lo haré con el cuerpo que tenía yo en ese pasado, y lo mismo pasaría con los viajes al futuro, lo haré con el cuerpo que tendré en ese futuro.
Obvio es que ésta teoría se apoya en la de la reencarnación, así que para poner las cosas un poco más claras, pongamos un ejemplo para ampliar las dudas:
Supóngase que yo quiero viajar al siglo XVI, y por algún prodigio de la ciencia lo logro con una máquina del tiempo. No lo haré con éste cuerpo que tengo en la actual encarnación, sino que viajaré con el cuerpo que tuve en el siglo XVI, que pudo ser cuerpo de mujer, de hombre, de obeso, de una persona alta, oscura, pelirroja, etc. Así, en el supuesto que mate a un antepasado directo mío, no desapareceré, pues mi alma-esencia habrá de hallarse lugar de alguna otra forma, pero con otro cuerpo en el 2010, no con el cuerpo que tiene los genes del antepasado que acabo de asesinar en el siglo XVI. Es decir, la clave está en que nunca he dejado de existir, apenas he cambiado de cuerpo, y por tanto, puedo viajar en el tiempo, pues el alma inmortal puede moverse en el éter y la luz astral, apenas falta ubicar la posición espacio-temporal a la que quiero llegar. De la misma forma, si viajo hacia el futuro, lo haré con el cuerpo que tenga en ese futuro, quizás mi próxima encarnación o un par más de ellas. Gracias Leonor.
La logia Morya sesiona cada miércoles en la sede nacional de la Sociedad Teosófica.

sábado 24 de abril de 2010

A los Miembros y simpatizantes
De la Sociedad Teosófica en México
Asunto: Invitación a CURSO COMPARATIVO DE TEOSOFÍA
La Sociedad Teosófica te invita a asistir al Nuevo Curso Comparativo de Teosofía titulado
“CÁBALA Y TEOSOFÍA”


que impartirá la C.P. Leonor Ruiz Quintero
en la Sala Blavatsky, de la Sede Nacional.
El objetivo principal de este Curso es que todos los asistentes adquieran un conocimiento comparativo de la CÁBALA Y LA TEOSOFÍA. La Directora del curso también mostrará la verdadera naturaleza del Tetragrammaton, su conexión metafísica y relación con los mundos superiores e inferiores. El Curso tendrá una duración de 6 sesiones, los días Viernes a partir del 23 de Abril al 4 de Junio, de 19:00 a 20:30 horas, de acuerdo al programa anexo.
El Curso consta de una meditación de 15 minutos (al inicio de la sesión), 45 minutos de presentación del tema y 30 minutos para preguntas, respuestas y comentarios. Al final tendremos una reunión social (habrá café, té, galletitas y lo que gusten traer).
La aportación del Curso por las 6 sesiones será de $300.00 (Trescientos pesos 00/100MN) para el público en general o $75.- por sesión; y $150.00 (Ciento cincuenta pesos 00/100 MN) para los miembros de la Sociedad Teosófica ó $50.- por sesión. Además, se podrán recibir donativos que serán destinados a la restauración de la parte exterior de la Casa Sede (pintura). El dinero recaudado será de conocimiento de todos los asistentes al terminar el Curso. Al final se dará un certificado de asistencia.
Las inscripciones se realizarán directamente con Miss Gloria Ángeles en la Sede Nacional al 55466545 de 18 a 21 horas de lunes a viernes.


Fecha
Sesión
Título
23 Abril
Primera
La Cábala desde el punto de vista teosófico
30 Abril
Segunda
La Cábala Caldea y la Gupta Vidya
14 Mayo
Tercera
La Cábala como tradición oral y su literatura
21 Mayo
Cuarta
Los Cabalistas
28 Mayo
Quinta
El Tetragrammaton y el Árbol I
4 Junio
Sexta
El Tetragrammaton y el Árbol II


Nota: no es necesario asistir desde un inicio, el curso se imparte por sesiones.

Informes y lugar del Curso:
En La Sede Nacional
Ignacio Mariscal No. 126 Col Tabacalera Mexicana
México 1, D.F. C.P. 06030
 (Entre el Monumento a La Revolución y San Cosme)

Tel. 5546-6545  y 5119-2830
De Lunes a Viernes de 18:00 a 21:00 horas

Email:
info@sociedadteosofica.mx
sociedadteosofica@prodigy.net.mx