domingo, 17 de enero de 2010
Objetos Sagrados de Adyar
sábado, 16 de enero de 2010
Salón de los Avatares en Adyar (Headquarters Building)
martes, 5 de enero de 2010
Convención Internacional de la Sociedad Teosófica en Adyar, Chennai
martes, 15 de diciembre de 2009
Un post pre-India
Ya después abriré un espacio para comentar lo que seguramente será un viaje especial.
Sobre H. P. Blavatsky from Vajra on Vimeo.
"En estos tiempos en que la disolución de las diferentes formas del Materialismo del siglo XIX, han llevado al gran público a un interés enorme por las antiguas doctrinas del Esoterismo y la Magia, me ha parecido conveniente escribir sobre ese verdadero enigma que, en el siglo pasado, constituyó Helena Petrovna Blavatsky.
Cierto es que, en los límites de brevedad impuestos a esta obra, no han de caber muchas interesantes características de tan extraña personalidad y aún menos su colosal obra de recopilación e interpretación hecha sobre textos antiguos de Oriente y Occidente."
Jorge A. Livraga Rizzi
domingo, 25 de octubre de 2009
Reflexión sobre la vida y la muerte

Nuestra cultura occidental y nuestras religiones judeo-cristianas nos enseñan a temerle a la muerte. Aún que la religión nos promete vida eterna en un reino de nubes, arpas y simpáticos angelitos ("Se alcanza un nivel ciertamente muy elevado de cultura cuando el hombre se libera de la ideas y temores supersticiosos y religiosos, y, por ejemplo, no cree ya en los simpáticos angelitos o en el pecado original, y ha olvidado también hablar de la salvación del alma: si se encuentra en este grado de liberación, le queda aún por superar, con la máxima tensión de su reflexión, la metafísica" Nietzsche) también hay que recordar que nos promete el castigo eterno, entre llamas, lava ardiendo, criaturas horribles y oscuridad (aunque según un sueño profético de mi mamá, el infierno no es mas que la máxima expresión de la soledad adornada por una serpiente en un panteón, la serpiente también horrible por cierto). Teniendo éstas dos opciones de morada eterna y destino final, al hombre occidental se le enseña a temerle a la muerte, pues está demasiado apegado al mundo material, y la muerte supone por tanto, el desapego a ese mundo, a ese cuerpo que tanto cuidó y en muchas ocasiones hasta excedió en remedios, aditamentos, comida, contaminación y radiación. Se crea entonces una relación fetiche entre el dueño del cuerpo y su cuerpo.
Ahora viene entonces una afirmación que me ha cambiado un poco la vida (hay miles de ellas que me han ido cambiando la vida, dicho sea de paso, si tu vida no va en constante cambio, ni es vida): Tú no eres tu cuerpo. El dueño del cuerpo es cosa muy distinta al cuerpo en si. El cuerpo se regenera cada segundo, millones de células nacen y otros millones mueren, las uñas crecen y las cortamos, el cabello igual, nuestras secreciones, nuestros gases salen y dejan de ser parte de nuestro intestino para pasar a formar parte del espacio aéreo, nuestras lágrimas que alguna vez formaron parte de nuestro sistema linfático, cuando lloramos pasan a formar parte otra vez del espacio aéreo. Todo lo que alguna vez consideramos como nuestro cuerpo, en cuestión de minutos o segundos pasa a engrosar las filas del aire, del agua y de la tierra. ¿Que queda de aquel bebé hermoso que nuestra mamá alimentaba con su sacro pecho, con sus piernitas, manitas y su sonrisa de querubín? Todas esas células han ido muriendo y regenerándose, nacen, crecen y mueren, todo en un constante cambio (si el mismo cuerpo físico sigue ésta regla, apoya mi teoría de que tu vida mental debe ir en constante cambio por ley natural). De aquí que se desprenda naturalmente que Tú no eres tu cuerpo.
Al comprender ésto se deja de temer a la muerte, pues lo único que de estar animado cuando morimos es el cuerpo, siendo el cuerpo entonces un vehículo de nuestra verdadera esencia. A saber tenemos siete cuerpos o principios: 1) Âtman (Espíritu); 2) Buddhi (alma espiritual); 3) Manas (mente o alma humana); 4) Kâmarûpa (alma animal, asiento de los instintos, deseos y pasiones); 5) Prâna (vida, o sea la porción de Jîva que el cuerpo físico se ha apropiado); 6) Linga-zarîra (cuerpo astral, o doble etéreo, vehículo de la vida), y 7) Sthûla-zarîra (el cuerpo físico, moldeado sobre el Linga-zarîra) (Blavatsky. Doctr. Secr., I, 177 y II, 627).
Hay otro aspecto importante a ser tomado en cuenta por la mente occidental, y es otra de ésas afirmaciones que cambian la vida y la forma de ver las cosas: La muerte no existe. Todo es vida en el universo, todo está en constante movimiento, nada está inerte, pues en el actual período de manifestación todo está en un perpetuo e incansable movimiento. La piedra que yace en el páramo más inhóspito de la tierra, tiene átomos que se mueven frenéticamente y que le dan su carácter sólido, por tanto, está viva. El cadáver de un hombre que se postra ante una mesa de exploración médica, tiene dentro de si, miles de reacciones químicas, miles de moléculas interactuando unas con otras, millones de partículas atómicas intercambiando energía, por tanto, está vivo. Nótese que no utilizo acá lenguaje "súper elevado" ni hablo de subjetivismos religiosos o espiritualoides, cosas místicas que sólo pueden alcanzar seres superiores a través de décadas de introspección ascética. No, hablo con el lenguaje de la ciencia. La definición de vida para la Real Academia Española de la Lengua es Vida: (del latín vita) Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee. Y para la Enciclopedia Británica : materia viva es aquella que muestra ciertos atributos que incluyen capacidad de reacción, crecimiento, metabolismo, transformación de la energía y reproducción.
La pregunta que cabría hacer aquí es ¿Qué/quién/quienes es/son ésa fuerza interna sustancial o qué/quién/ quienes otorga(n) ésos atributos a la materia? ¿Qué ordena a las células? ¿Quién las dirige? ¿Cuál es ésa fuerza interna que de manera ordenada, milimétrica, efectiva y precisa le da capacidad de reacción, pensamiento y fuerza a un pedazo de materia inanimado?
Para los tibetanos es Fohat
"es el oculto poder electrovital personificado, que bajo la voluntad del Logos creador, une y combina todas las formas, dándoles el primer impulso, que con el tiempo se convierte en ley; la fuerza activa en la Vida universal, el principio animador que electriza cada átomo haciéndole entrar en la vida; la eminente unidad que enlaza todas las energías cósmicas, tanto en los planos invisibles como en los manifestados. Penetrando en el seno de la substancia inerte, la impulsa a la actividad y guía sus primarias diferenciaciones en los siete planos de la Conciencia cósmica. Obra sobre la substancia manifestada o Elemento único, y diferenciándolo en varios centros de energía, pone en acción la ley de Evolución cósmica, que, obediente a la ideación de la Mente universal, hace brotar a la existencia todos los diversos estados del Ser en el sistema solar manifestado. Es el misterioso lazo que une el Espíritu con la Materia, el Sujeto con el Objeto; el “puente” por medio del cual las ideas existentes en el Pensamiento divino se imprimen en la Substancia cósmica como leves de la Naturaleza"
Cuando murió mi abuela, y un mes después mi bisabuela, comprendí que la forma de manifestación de su vida había cambiado, que se encontraban en un nivel distinto de expresión de la vida, que habían dejado la materia para perderse un momento por los órdenes no-materiales pero que seguían formando parte de la vida, pues en éste período de manifestación del cosmos (manvantara) Todo es Vida.
Ahora bien, la ciencia podría aducir que no es lo mismo simplemente vida a vida inteligente, y que las búsquedas en el espacio exterior no sólo buscan vida, sino vida inteligente (que hasta ahora en el 2009 oficialmente seguimos siendo los seres humanos la única expresión de vida inteligente en todo el universo, tema tan controversial que da para otro post). Porque se podrá encontrar agua en la Luna, gases en Titán o hielo en Neptuno pero a esto nunca se le llamará vida inteligente, sino apenas un conglomerado de hidrógeno, oxígeno y carbono. Sin embargo, ese conglomerado parece guardar un orden, una exactitud danzarina, un vaivén bien argumentado de átomos, órbitas electrónicas y partículas sub-atómicas. Pareciera los electrones, neutrones y protones no se conforman con asistir al salón de baile, sino que bailan al ritmo de una música universal, y lo hacen con tal arte y gracia, que diera la impresión de ser un grupo de baile que se mueve al ritmo de un glorioso vals orquestado por el Fohat. Por tanto, éstas fuerzas de cohesión, de movimiento intramolecular y sub-atómico no parecen ser poco inteligentes. De aquí que se desprenda que todo el universo es vida inteligente (teniendo en cuenta claro, que hay distintos niveles de inteligencia, así como hay distintas formas de organización de la vida, lo que le da al universo una combinación infinita de manifestaciones de la vida).
En México no se celebra a la muerte, apenas se conmemora a nuestros muertos, cosa muy distinta. Las antiguas tradiciones prehispánicas tenían la concepción de que los muertos iban a parar a Mictlán, análogo al paraíso Judeo-cristiano o islámico, lugar de descanso de las almas (se podría también comparar con el Devachan de la Teosofía, sólo que en las tradiciones cristianas e islámicas el paraíso es un destino final, mientras que el Devachan es un estado intermedio entre dos vidas terrestres). La celebración mexicana tiene como fundamento que los muertos nos visitan el 1 y 2 de noviembre, y por tanto se les recibe con comida, bebida, música y algarabía. Muy lejana a la idea de que son rituales macabros donde se le rinde pleitesía a la muerte como un avatar o deidad. Pero se advierte ya que el país guarda una tradición en la que la muerte se ve como un estado transitorio, una morada benefactora, un paso. Sea pues la muerte no un final, sino un estado, un proceso en el cual la materia pierde la fuerza vital, pero la esencia perdura, y con ella la vida.
sábado, 19 de septiembre de 2009
DEMON EST DEUS INVERSUS

Habiendo empezado “Dios”, el Creador, por ser sinónimo de Naturaleza, terminó por ser convertido en su autor. Pascal resuelve muy artificiosamente la dificultad, diciendo:
La Naturaleza tiene perfecciones para mostrar que es la imagen de Dios; y defectos para indicar que es tan sólo su imagen.
Mientras más se profundiza en la obscuridad de las edades prehistóricas, más filosófica aparece la figura prototípica del último Satán. El primer “Adversario”, en forma individual humana, que se encuentra en la antigua literatura puránica, es uno de sus más grandes Rishis y Yoguis - Nârada, llamado “el Productor de las contiendas”.
Él es un Brahmaputra, un hijo de Brahmâ, el masculino. Pero más adelante nos ocuparemos de él. Quien sea en realidad el gran “Impostor”, se puede poner en claro, investigando el asunto, con los ojos abiertos y la mente libre de prejuicios, en todas las Cosmogonías y Escrituras antiguas.
Es al Demiurgo antropomorfizado, al Creador de Cielos y Tierra, separado de la Hueste colectiva de sus Creadores Compañeros, a quien, por decirlo así, representa y sintetiza. Ahora es el Dios de las Teologías. “El deseo es padre del pensamiento”. Ocurrió una vez que un símbolo filosófico abandonó a la perversa imaginación humana; después tomó la forma de un Dios diabólico, engañador, astuto y celoso.
Como los Dragones y otros Ángeles Caídos se describen en otras partes de esta obra, bastarán ahora unas cuantas palabras sobre el tan maltratado Satán. El estudiante debe tener presente que en todo el mundo, excepto en las naciones cristianas, el Diablo no es hasta hoy más que el aspecto opuesto, en la naturaleza dual del llamado Creador. Esto es natural. No puede pretenderse que Dios sea la síntesis de todo el Universo; que sea Omnipresente, Omnisciente e Infinito, y divorciarlo luego del Mal. Como hay mucho más Mal que Bien en el mundo, se deduce lógicamente que o bien Dios tiene que abarcar el Mal y ser causa directa del mismo, o de lo contrario abandonar toda pretensión a la Absolutividad. Los antiguos comprendían esto tan bien, que sus filósofos, a quienes siguen ahora los kabalistas, definían el Mal como el “revestimiento” de Dios, o el Bien; y Demon est Deus inversus es un adagio muy antiguo. Verdaderamente, el Mal no es sino una fuerza ciega competidora en la Naturaleza; es la reacción, la oposición y el contraste -el mal para unos, el bien para otros-. No hay malum in se, sino sólo la Sombra de la Luz, sin la cual ésta no podría tener existencia, ni aun para nuestra percepción. Si el Mal desapareciese, el Bien también desaparecería con él de la Tierra. El “Antiguo Dragón” era Espíritu puro antes de convertirse en Materia; era pasivo antes de ser activo. En la Magia sirio-caldea, tanto Ophis como Ophiomorphos, se juntan en el Zodíaco en el signo Andrógino Virgo Scorpio. Antes de su caída en la tierra, la Serpiente era Ophis-Christos; y después de su caída, se convirtió en Ophiomorphos-Chrestos. En todas partes las especulaciones de los kabalistas tratan al Mal como una Fuerza que es contraria, pero al mismo tiempo esencial para el Bien, dándole la vitalidad y existencia que, de otro modo, no podría tener. No habría Vida posible (en el sentido mayávico) sin la Muerte; ninguna regeneración ni reconstrucción sin destrucción. Las plantas perecerían bajo una luz solar eterna, y lo mismo le sucedería al hombre, que se convertiría en un autómata sin el ejercicio de su libre albedrío, y sin su aspiración hacia la luz, que perdería su ser y su valor para él si no hubiese otra cosa. El Bien es infinito y eterno tan sólo en lo eternamente oculto para nosotros, y por esto nos lo imaginamos eterno. En los planos manifestados, uno equilibra al otro. Pocos son los deístas creyentes en un Dios Personal que no hagan de Satán la sombra de Dios, o que, confundiendo a ambos, no crean tener derecho para rogar a su ídolo, pidiéndole su ayuda y protección para la ejecución e inmunidad de sus actos malos y crueles. “No nos hagas caer en la tentación”, es la oración que dirigen a “nuestro Padre en el Cielo”, y no al Diablo, millones de corazones cristianos. Esto lo hacen repitiendo las mismas palabras que ponen en la boca de su Salvador, y sin embargo no se les ocurre pensar en el hecho de que su significado lo contradice por completo Santiago, “el hermano del Señor”.
¿Por qué, pues, decir que el Diablo es quien nos tienta, cuando la Iglesia nos enseña, bajo la autoridad de Cristo, que es Dios quien lo hace? Abrid cualquier libro piadoso en donde se defina la palabra “tentación” en su sentido teológico, y encontraréis en seguida dos definiciones:
(1ª) Aquellas aflicciones y penas con las cuales prueba Dios a los suyos. (2ª) Aquellos medios e incitaciones empleadas por el Demonio para engañar y alucinar a la Humanidad (4).
Las enseñanzas de Cristo y de Santiago se contradicen al ser aceptadas literalmente; ¿y qué dogma puede reconciliar las dos si se rechaza el significado oculto?
¡Entre las alternativas seducciones, sabio será el filósofo que pueda decidir dónde Dios desaparece para ser reemplazado por el Diablo! Por lo tanto, cuando leemos que “el Demonio es un mentiroso y el padre de la mentira”, que es la mentira encarnada, y se nos dice al mismo tiempo que Satán, el Demonio, era un Hijo de Dios y el más hermoso de sus Arcángeles, antes que creer que el Padre y el Hijo son una Mentira gigantesca, personificada y eterna, preferimos dirigirnos a la filosofía pagana y a la panteísta, para informarnos.
domingo, 26 de julio de 2009
¿Quién es Satán?

Seguramente no hay punto alguno en que se vea de un modo tan manifiesto a qué absurdos extremos pueden conducir las erróneas interpretaciones de ideas y doctrinas primitivas. El Satán de la teología occidental, con todo el horror dogmático de tal ficción, es hijo de una interpretación viciosa que ha desfigurado por completo uno de los conceptos más ideales y profundamente filosóficos del pensamiento antiguo. Las leyendas de los "Angeles caídos" y de las "Guerras en el cielo" son de origen puramente pagano, y proceden de la India y de la Caldea. Dichas guerras se refieren a luchas de ajustamiento espiritual, cósmico y astronómico, pero principalmente al misterio de la evolución del hombre, tal como es en la actualidad. El clero de todas las religiones dogmáticas considera a Satán como "Enemigo de Dios", "Angel rebelde", "Angel del Mal", o "Espíritu de las Tinieblas"; pero, una vez que deja de ser considerado segun el supersticioso y antifilosófico espíritu de las Iglesias, Satán viene a convetirse en la grandiosa figura de un Personaje que del hombre terrestre hace un Hombre divino; que le da, durante el dilatado ciclo del Mahâkalpa, la ley del Espíritu de Vida, que le libra del pecado de la ignorancia, y por lo tanto, de la muerte. (Doctr. Secr., I, 220). Satán era uno de los "Hijos de Dios" y el más hermoso de sus arcángeles. En los Purânas, el primer "Adversario" en forma humana es Nârada, hijo de Brahmâ, y uno de los más grandes Richis y Yoguis, designado con el sobrenombre de "Promovedor de contiendas". (Idem, II, 244). Satán es uno con el Logos (II, 245). El Logos es Sabiduría, pero, al mismo tiempo, como adversario de la ignorancia, es Satán y Lucifer. Satán es el verdadero creador y bienhechor, el Padre espiritual de la humanidad, el Heraldo de la Luz, el brillante Lucifer que abrió los ojos al autómata "creado" por Jehovah, y confirió al linaje humano la inmortalidad espiritual. (Id., II, 254). Impulsado por la ley del Karma y de la evolución eterna, el Angel se encarnó como hombre en la tierra conservando todo su saber y conocimiento divinos (II, 296). La Sabiduría divina, cayendo como un rayo (cadebat ut fulgur), avivó la inteligencia de aquellos que luchaban contra los demonios de la ignorancia y de la superstición. Satán puede considerarse alegóricamente como el Bien y el Sacrificio y como Dios de la Sabiduría (II, 247). No sin razón, pues, se le ha calificado de "Adversario", porque es, como acaba de decirse, el Dios de la Sabiduría, y especialmente de la Sabiduría secreta, naturalmente opuesta a toda ilusión mundana y efímera, incluyendo en ellas las religiones dogmáticas y eclesiásticas (Id., II, 394). Por otra parte, Satán ha existido siempre como fuerza antagónica, tal como la requieren el equilibrio y la armonía de todas las cosas de la Naturaleza, de igual modo que es necesaria la sombra para hacer más brillante la luz, y la noche para que resalte el esplendor del día. Dios y Satán: los dos "Supremos", son una sola y misma entidad vista desde dos aspectos diversos. (Idem., I, 218 y 219). La Iglesia, pues, al maldecir a Satán, maldice la reflexión cósmica de Dios; anatematiza a Dios hecho manifiesto en la Materia y en el mundo objetivo; execra a Dios o la Sabiduría siempre incomprensible, que se revela como Luz y Sombra, Bien y Mal en la Naturaleza. Si "Dios" es absoluto, infinito y la Raíz universal de todo cuanto hay en el universo, ¿de dónde viene el Mal sino de la matriz misma de lo Absoluto? Así, tenemos que aceptar la emanación del Bien y del Mal, del Agathodaemon y del Kakodaemon como ramos del mismo tronco del Arbol del Ser; o de lo contrario, hemos de resignarnos al absurdo de creer en dos Absolutos (Id., I, 443). Pero, bien considerado, no hay realmente Mal en sí; el Mal no es sino una fuerza ciega antagónica en la Naturaleza; es reacción, oposición y contraste; mal para unos, bien para otros; no hay regeneración ni reconstrucción sin destrucción. Si desapareciera el Mal en la tierra, con él desaparecería el Bien.
Una vez explicada la significación de la alegoría de Satán y su hueste, resulta que rehusaron crear al hombre físico sólo para ser los salvadores directos y los creadores del Hombre divino. En lugar de ser un mero instrumento ciego, impelido y guiado por la Ley insondable, el Angel "rebelde" reclamó y exigió su derecho de voluntad y juicio independiente, su derecho de libre acción y responsabilidad, puesto que el hombre y el ángel son iguales ante la ley kármica. (Id., I, 215-216). Hasta que la Sabiduría descendió de lo alto para animar a la tercera Raza y llamarla a la verdadera vida consciente, la humanidad estaba condenada a la muerte moral. (II, 240). Se ha denominado a Satán "Angel de las Tinieblas", y esto no deja de ser justo en el sentido de que la Obscuridad es Luz absoluta, cosa que la teología parece haber olvidado. Satán es, por fin, nuestra naturaleza humana y el hombre mismo, razón por la cual se ha dicho que siempre está cerca del hombre e inextricablemente entretejido con él; sólo es cuestión de que este Poder se halle latente o activo en nosotros. (II, 501). ¡Cuán otra sería la suerte del mundo si la gente tuviera más horror a la tenebrosa ignorancia y al frío egoísmo que al ridículo Satán de la teología!jueves, 18 de junio de 2009
Curso Interactivo "La Teosofía, un sendero hacia la sabiduría"

Pretendo a lo largo del curso que he diseñado, afianzar el conocimiento de las leyes, principios y procesos de la naturaleza, y encontrar las maneras de aplicarlas a muestra vida diaria.
El propósito principal del curso, es favorecer una comprensión más profunda de los conceptos básicos de la Doctrina Teosófica, con el fin de que todos los asistentes logren poner en movimiento "La Gran Ley" y todos sus aspectos que aparentemente se encuentran separados y estáticos, para alcanzar un estado de unicidad del hombre con el TODO.
Las herramientas y su aplicación de cada una de ellas serán el centro de todas las charlas: el amor, la inteligencia y la voluntad.
Mas informes con Miss Gloria, al 55466545 de 18 a 21 hrs de L a V, o comenta la entrada de este blog y con gusto te informaré, Te esperamos!
Acerca de la directora del Curso Interactivo
C.P. Leonor Ruiz Quintero, "nací en Mérida, Yuc. Miembro de la Sociedad Teosófica desde 1993, miembro del consejo nacional por 6 años, pertenecí a la soc. mexicana de filosofía donde me especialicé en estudios de Tarot, Cabalah y Anatomía Oculta y Astrología Esotérica. Actualmente colaboro en la logia Morya, habiendo sido Presidenta de ella 3 años, e imparto clases de Cabalah a miembros y simpatizantes de esta Sociedad"
¿Dónde?: Sede Nacional, Ignacio Mariscal No.126, Col. Tabacalera (entre el monumento a la Revolución y San Cosme) México DF, CP 06030
¿Cuándo?: Los Viernes, del 19 de Junio al 24 de Julio de 2009, de 19:00 a 20:15 horas
¿Cuánto?: $50 pesos por sesión, $250 por las 6 sesiones. (gratuito para miembros de la sociedad)




